NUESTRO EQUIPO

 

NUESTRO EQUIPO

NUESTRO EQUIPO DEJANDO HUELLAS

COLABORADORES

ELKIN Y LOYARTHY

DIRECTOR Y SU ESPOSA

Como pareja, nuestro propósito es servir, soñar y aprender de nuestro gran Dios a través de Dejando Huellas. Caminamos juntos para dejar una marca de fe, amor y servicio en todo lo que hacemos.

LEYDEN LÓPEZ

MISIONERA Co-Fundadora

Hace 10 años Jesús cambió mi vida para siempre, me llamó a ser parte de su plan y sembrar vida a una generación que no le conoce. Es un privilegio ser parte de ese sueño, que muchos conozcan y lleguen a su Creador.

COLABORADORES

EDWIN ALEJANDRO

COACH FUTSAL y MUSICA

Mi experiencia en Dejando Huellas ha sido profundamente enriquecedora. Agradezco de corazón la oportunidad que me brindaron de formar parte de este proyecto cuando aún era estudiante. Lo que más me ha impactado es que no solo se enfocan en el bienestar físico, sino también en la parte espiritual y, sobre todo, en el conocimiento de Dios.

CHRISTIAN MATEUS

PROFESOR DE MUSICA

Acepté el llamado de Dejando Huellas porque me apasiona la música y me encanta enseñar. Lo que más me motiva es unir el arte con la fe, recordando siempre que Dios debe ser el centro de todo lo que hacemos.

VOLUNTARIOS DE CORAZÓN

ANA SOFIA SALGADO

VOLUNTARIA DE CORAZÓN

Llegué a Dejando Huellas hace 4 años. Durante este tiempo he aprendido que Dios está en cada detalle de nuestras vidas, ¡incluyendo el deporte! Los animo a que vengan, se unan y se diviertan con nosotros.

NICOLE COGOLLO

VOLUNTARIA DE CORAZÓN

Durante mis 5 años en Dejando Huellas, lo que más valoro es la dedicación de los profesores y todo lo que he aprendido de la Palabra de Dios. Hoy en día continúo creciendo y desarrollando mi discipulado.

DANIEL CASTRO

VOLUNTARIO DE CORAZÓN

Como todo joven, llegué a Dejando Huellas para hacer deporte; sin embargo, me fue interesando cada vez más el entender que la relación y el conocimiento de Dios es muy importante para mi vida.

FERNANDO ACOSTA

COLABORADOR

Llevo un año sirviendo en Dejando Huellas y estoy convencido de que no hay nada más valioso para la juventud que conocer el glorioso evangelio de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.